Tens alguna cosa sota l’ull
que no vol ser una llàgrima.
Tens alguna cosa sota l’ull,
ara ho veig clar,
és una llàgrima.
07 d’abril, 2007
06 d’abril, 2007
Bien
Estas cosas me hacen sentir bien,
con ellas estoy a gusto.
Latas vacías en el suelo de un garaje.
Flores ya marchitas en el tiesto.
Lágrimas en tus ojos.
Zapatos viejos sonriendo por su jubilación.
Las hojas cayendo en otoño, desnudando los árboles.
Silencio en el cine y en la vida misma, las palabras sobran o estorban.
La belleza de un barco hundiéndose y el rescate posterior con éxito.
Un volcán en erupción y su lava derramándose llanura abajo
como el jugo del tomate en conserva, con pepitas en lugar de piedras.
La luna llena, es un tópico, pero es la luna.
Espacios abiertos y desiertos.
Alguien leyendo un libro en un parque.
Niños jugando al fútbol, lastimándose las rodillas y levantándose una y otra vez.
La estupidez es bella.
Encontrar asiento en el metro.
Ver a un ciego cruzar una avenida con la ayuda de su perro faldero.
La primera fase del sueño.
El vuelo libre de un ave fuera de temporada de caza.
Fuego ardiendo sin control.
Un ratón saboreando un queso ganado a pulso.
Recuerdos ya pasados, buenos momentos.
El mundo entero durmiendo, así debería de estar siempre.
con ellas estoy a gusto.
Latas vacías en el suelo de un garaje.
Flores ya marchitas en el tiesto.
Lágrimas en tus ojos.
Zapatos viejos sonriendo por su jubilación.
Las hojas cayendo en otoño, desnudando los árboles.
Silencio en el cine y en la vida misma, las palabras sobran o estorban.
La belleza de un barco hundiéndose y el rescate posterior con éxito.
Un volcán en erupción y su lava derramándose llanura abajo
como el jugo del tomate en conserva, con pepitas en lugar de piedras.
La luna llena, es un tópico, pero es la luna.
Espacios abiertos y desiertos.
Alguien leyendo un libro en un parque.
Niños jugando al fútbol, lastimándose las rodillas y levantándose una y otra vez.
La estupidez es bella.
Encontrar asiento en el metro.
Ver a un ciego cruzar una avenida con la ayuda de su perro faldero.
La primera fase del sueño.
El vuelo libre de un ave fuera de temporada de caza.
Fuego ardiendo sin control.
Un ratón saboreando un queso ganado a pulso.
Recuerdos ya pasados, buenos momentos.
El mundo entero durmiendo, así debería de estar siempre.
05 d’abril, 2007
04 d’abril, 2007
Abandonado

Ahora que no estás
yo ya no siento nada,
nada merece importancia.
Y ahora que no estás,
que te has ido lejos,
sin avisar,
sin una nota,
ni un mensaje
o una triste llamada,
me dejaré caer,
como una hoja
al terminar el verano,
esperando y suplicando
que sea dura la caída.
No quiero volver
a levantarme.
De nada sirve,
otra vez,
intentarlo.
Vagaré como un borracho
que pierde su casa,
liquida su última botella
y, sin rumbo,
dando tumbos
a la deriva,
se estampa
contra el suelo frío
de una noche eterna.
yo ya no siento nada,
nada merece importancia.
Y ahora que no estás,
que te has ido lejos,
sin avisar,
sin una nota,
ni un mensaje
o una triste llamada,
me dejaré caer,
como una hoja
al terminar el verano,
esperando y suplicando
que sea dura la caída.
No quiero volver
a levantarme.
De nada sirve,
otra vez,
intentarlo.
Vagaré como un borracho
que pierde su casa,
liquida su última botella
y, sin rumbo,
dando tumbos
a la deriva,
se estampa
contra el suelo frío
de una noche eterna.
03 d’abril, 2007
Mal tiempo
Los relámpagos nos advierten.
No os mováis de casa.
Las gotas lo reafirman.
Quedaos dónde estáis
si no queréis mojaros.
El viento golpea la ventana.
Ay, de quién ose salir.
Lo han dejado muy claro.
Hoy nos quedamos.
No os mováis de casa.
Las gotas lo reafirman.
Quedaos dónde estáis
si no queréis mojaros.
El viento golpea la ventana.
Ay, de quién ose salir.
Lo han dejado muy claro.
Hoy nos quedamos.
02 d’abril, 2007
Derrota
Crees en la derrota
sólo cuando te deja tu esposa.
Cuando te echan del trabajo
después de años aguantando.
Cuando el frío hiela tus pies.
Cuando nadie nunca te halaga
con buenas palabras.
Cuando tu, payaso de oficio,
fracasas intentando obtener
una sonrisa de un niño apenado.
Cuando ves, día tras día,
que todos los demás
están por encima de ti.
Cuando notas que la muerte
te toca la espalda.
Y es únicamente luego
cuando crees en la derrota.
Cuando te das cuenta de que ésta existe,
que está en todas partes,
que llena tu vida
y que sobrevive gracias a ella.
La derrota forma parte de ti.
sólo cuando te deja tu esposa.
Cuando te echan del trabajo
después de años aguantando.
Cuando el frío hiela tus pies.
Cuando nadie nunca te halaga
con buenas palabras.
Cuando tu, payaso de oficio,
fracasas intentando obtener
una sonrisa de un niño apenado.
Cuando ves, día tras día,
que todos los demás
están por encima de ti.
Cuando notas que la muerte
te toca la espalda.
Y es únicamente luego
cuando crees en la derrota.
Cuando te das cuenta de que ésta existe,
que está en todas partes,
que llena tu vida
y que sobrevive gracias a ella.
La derrota forma parte de ti.
01 d’abril, 2007
Día de perros
Los gritos de los vecinos me despiertan,
otra vez se están peleando
y él le está dando una paliza de muerte,
cualquier día uno matará al otro.
Me he vuelto a quedar dormido en la mesa.
Me levanto y pongo a calentar café.
Oigo un ruido seco
miro por la ventana
alguien ha pegado un tiro a un pájaro
que está tendido en la calle agonizando
hasta que las ruedas de un camión
lo aplastan y dan fin a su sufrimiento.
La última hoja del árbol de enfrente
cae al suelo en silencio.
Las nubes cubren el sol
ya agotado y sin fuerzas
y se preparan para una posible descarga.
El cartero se acerca a un buzón,
entrega la carta repleta de malas noticias
y, al darse la vuelta,
tropieza cayendo de narices,
y eso que esta vez,
no se ha cruzado con ningún gato negro.
El vecino sale corriendo a recoger su carta,
se ve que lleva días esperándola,
la abre y la empieza a leer,
antes de terminar empieza a llorar,
tanta angustia para nada,
parece que un familiar suyo ha muerto.
Me acerco a la mesa atiborrada de notas,
tomo la taza de café,
doy un sorbo y al quemarme la lengua
suelto la taza que se derrama
por toda la mesa,
el trabajo de toda una noche perdido.
Me tomo una ducha
y el agua sale fría, ¡mierda,
el calentador con la misma historia de siempre!
Salgo tiritando de la ducha,
abro el armario y está vacío,
tengo todos mis atuendos sucios.
Rebusco en el cubo de la ropa
y escojo lo más decente.
Me visto despacio,
pues no tengo prisa alguna.
Enciendo la tele, pongo las noticias
y la vuelvo a apagar.
No hace falta ni contarlo,
siempre es lo mismo.
Abro la nevera y no hay nada,
solo leche agria,
ayer olvidé hacer la compra.
Otro día sin almuerzo.
Salgo de casa y una gota me da en la cara.
Entro a por el paraguas y vuelvo a salir.
Hay un niño llorando,
parece que ha caído de su bicicleta,
tiene las rodillas peladas y sangrando.
A lo lejos oigo a dos perros peleándose a muerte,
me pregunto si acabaran antes que los vecinos.
Me detengo un momento.
He olvidado a dónde me dirigía.
Doy media vuelta y vuelvo a entrar.
Será mejor que hoy me quede en casa.
otra vez se están peleando
y él le está dando una paliza de muerte,
cualquier día uno matará al otro.
Me he vuelto a quedar dormido en la mesa.
Me levanto y pongo a calentar café.
Oigo un ruido seco
miro por la ventana
alguien ha pegado un tiro a un pájaro
que está tendido en la calle agonizando
hasta que las ruedas de un camión
lo aplastan y dan fin a su sufrimiento.
La última hoja del árbol de enfrente
cae al suelo en silencio.
Las nubes cubren el sol
ya agotado y sin fuerzas
y se preparan para una posible descarga.
El cartero se acerca a un buzón,
entrega la carta repleta de malas noticias
y, al darse la vuelta,
tropieza cayendo de narices,
y eso que esta vez,
no se ha cruzado con ningún gato negro.
El vecino sale corriendo a recoger su carta,
se ve que lleva días esperándola,
la abre y la empieza a leer,
antes de terminar empieza a llorar,
tanta angustia para nada,
parece que un familiar suyo ha muerto.
Me acerco a la mesa atiborrada de notas,
tomo la taza de café,
doy un sorbo y al quemarme la lengua
suelto la taza que se derrama
por toda la mesa,
el trabajo de toda una noche perdido.
Me tomo una ducha
y el agua sale fría, ¡mierda,
el calentador con la misma historia de siempre!
Salgo tiritando de la ducha,
abro el armario y está vacío,
tengo todos mis atuendos sucios.
Rebusco en el cubo de la ropa
y escojo lo más decente.
Me visto despacio,
pues no tengo prisa alguna.
Enciendo la tele, pongo las noticias
y la vuelvo a apagar.
No hace falta ni contarlo,
siempre es lo mismo.
Abro la nevera y no hay nada,
solo leche agria,
ayer olvidé hacer la compra.
Otro día sin almuerzo.
Salgo de casa y una gota me da en la cara.
Entro a por el paraguas y vuelvo a salir.
Hay un niño llorando,
parece que ha caído de su bicicleta,
tiene las rodillas peladas y sangrando.
A lo lejos oigo a dos perros peleándose a muerte,
me pregunto si acabaran antes que los vecinos.
Me detengo un momento.
He olvidado a dónde me dirigía.
Doy media vuelta y vuelvo a entrar.
Será mejor que hoy me quede en casa.
Subscriure's a:
Missatges (Atom)
