10 d’agost, 2008

Puta

Es esta puerta, puta,

la que quiero que abras.


Levántate la falda,

quítate las bragas, puta.


Muéstrame tus senos mordidos

por vagabundos de baja estirpe.


Lávate las manos

después de sanar tu coño, puta.

No quiero que me infectes,

No quiero ser como tu.


Arrodíllate ante mi,

como si fuera tu Santo,

abre tu sucia boca

y siente mi ser,

disfrútalo, puta.


Puta, más que puta,

solo eso puedes ser.


Siente mi fuerza penetrando

tu esfínter mil veces desgarrado,

disfruta, puta.


Te odio tanto como te necesito,

igual que tu a mi,

zorra desheredada.


Grita, grita fuerte,

quiero que se note

que soy todo un hombre.


Simula un orgasmo

que calme el mío.


Traga mi semen, puta,

y utilízalo como dentífrico.

Nota mi cálido frescor en tu boca.


Y si tienes que ir al baño,

pídeme permiso,

que para eso estoy,

para ser tu dueño, puta.


Y ahora escucha, puta,

abre tu corazón y escucha

si hay respuesta alguna.


Y si no tráeme un baso de agua,

tráeme comida, algo, unas galletas

y luego vuelve a escuchar, puta.


Escucha como alguien nos envidia.

Puta, rematada puta.

08 d’agost, 2008

El gato, el pájaro, el hombre y su libreta

Hay un gato tumbado en la terraza,

tomando el sol a media siesta.


Un bocinazo seguido de un frenazo

se oye a lo lejos.


Hay un hombre sentado

con camisa y corbata

frente a un televisor

con demasiado volumen

donde otro hombre sentado

con camisa y corbata

da la misma información

que ayer por la noche.


Hay un ordenador descargando

ilegalmente archivos de Internet.


Un pájaro se detiene en la repisa

de la terraza, con los ojos cerrados

el gato muy agudo levanta sus orejas.


El sol hace sudar a los que osan

andar por las calles de mediodía.


La hucha en forma de puerco

se ha roto y todas las monedas

están esparcidas por el suelo.


Supone que mientras algún

chico joven se masturba

en un callejón sin salida

un viejo es atracado

a punta de navaja.


Huele a guiso,

alguien está cocinando.


El pájaro ha escapado por los pelos

de las garras del felino

y se aleja volando hacia las nubes.


Sentado en el váter lee:

“Los poemas a la muerte

son un engaño.

La muerte es la muerte.”

Toko


Y después piensa

y escribe en su libreta:


La muerte es la ausencia

de todo lo que ha ocurrido

esta mañana.

06 d’agost, 2008

Modus vivendi

Uno nace y aprende del mundo que le rodea.

Cuando crece se forja unas amistades

que espera sean duraderas.


Estudia para conseguir un buen trabajo,

encuentra al amor de su vida,

se hipoteca y consigue una casa

que pronto llenará de hijos

que remplazarán a gritos

la primera familia perdida.


Así se cierra el círculo.

¿Y luego qué?


Sólo queda esperar

a que la muerte llegue

para que todo este maldito

juego termine pronto.


Y es por eso precisamente,

que los más impacientes,

a menudo, recurren al suicidio.

05 d’agost, 2008

Estío

La cabra

mea en la acera

y el niño

que anda desnudo

y suda sediento

se agacha

y se asea

y da un sorbo

enorme

que le refresca.

A falta

de agua fría

cualquier liquido

vale

en un caluroso

agosto

de estío.

01 d’agost, 2008

Noche deshecha

Esta noche está deshecha.


La lluvia tardía ha emancipado

un resfriado que ahora se

extiende por toda la colina.

La brisa es gélida,

los búhos están afónicos.


Esta noche está deshecha.


Bajo tierra se incomodan

las familias que insultan con fervor

a sus incipientes descendientes.

El barro oculta heridas

mientras los sapos

intentan entonar

una canción desesperada.


Pero nada oculta el silencio y su tristeza.


Esta noche está deshecha.


Y los pocos que lo intuyen

desean estar muertos.

29 de juliol, 2008

A los frutos ya maduros

“los viejos verdes

si una mujer los mira

se ponen rojos”

M. Benedetti

La semilla que lanzó el niño

en su fértil jardín

ya ha germinado.

El árbol se carga de frutos verdes,

demasiado duros,

para paladares exigentes.

Pronto madurarán las ciruelas,

se volverán rojizas,

macadas, casi oscuras.

Y si alguien no se apresura,

se podrirán y caerán al suelo

víctimas del olvido.

28 de juliol, 2008

Sempre s’ha de poder escollir

Llegeixo més d’un llibre a la vegada,

em dóna la sensació

d’estar més ocupat,

d’haver de estar més atent

a les petites mentides

que cada autor m’explica.

La majoria de les vegades

no m’interessen, ni m’atrauen

les seves tonteries.

Quan una lectura em cansa,

la tallo.

Depèn del moment,

del meu estat anímic,

prenc un llibre o un altre,

cosa que em permet

agafar diferents ritmes.

Puc escollir moments trepidants

si em sento poc actiu

o puc escollir els més avorrits

quan cago,

que tot es fa més curt.

Avui precisament,

just abans d’anar a dormir,

he enterrat dos llibres alhora.

Primer un,

i quinze minuts més tard,

l’altre, el més llarg.

És una sensació estranya,

molt agradable

i de tot recomanable.