como si fuéramos focas
bajo el puente que hay aquí al lado
justo delante del lago
para que todo el vecindario
disfrute de nuestro aniversario.
como si fuéramos focas
bajo el puente que hay aquí al lado
justo delante del lago
para que todo el vecindario
disfrute de nuestro aniversario.
Y nadie hablaba cuando en las noticias
salía el hombre del tiempo.
Y en su casa siempre merendaba nocilla.
Y yo reía de sus bromas.
Y su carisma me llenó.
Y tuvo que ir demasiadas veces al hospital,
cosa que a nadie deseo.
Y solo tuvo una esposa y una hija,
pero qué gran esposa y qué gran hija.
Y su perro era un campeón.
Y construía cabañas cerca de su casa con mi hermano.
Y le retiraron un riñón.
Y siempre lo recordaré.
Y ayer murió.
Descansa en paz.
y está convencido que todo
lo que no sea vivir al límite
es una nadería.
Isabel asegura que lucir sus
piernas es motivo de vida,
que ver como impávidos
se quedan los gusanos y los albañiles
cuando la oyen cruzar con prisa
una calle, es la alegría del día a día.
Juan está absolutamente convencido,
ser rico es el único motivo
que le levanta a las siete de la mañana,
llueva o no llueva, cada día.
No sufrir insomnio,
no contagiarse,
no pillar un cáncer
chilla Enrique dejándose roja
y afónica la garganta.
Pero no hay nada más equívoco,
el sentido de la vida
uno solo lo alcanza
cuando llega su muerte.
Ellos me ven como la nada, como un ser transparente,
yo siento el mismo desprecio por todos ellos.
Sé que aunque anden altivos entre las multitudes de sus vacíos
y aparenten estar en sus cabales caminando entre el asfalto
cuando llegan a sus casas frías se mueren de asco.
Igual que yo y mis miedos o angustias,
todos somos iguales ante este desastre de presente
y nunca nadie nos salvará del catastrófico futuro.
Perdido en el infierno
ando de izquierda a derecha
buscando la salida
pero todas las puertas arden
y me queman las yemas.
No sé que habré hecho estando en vida
pero ahora alguien me castiga.
Por fin busco un refugio
dentro de un agujero inmenso
lleno de babas
hasta que mis pies se quejan
como la carne viva entre brasas
que pronto va a ser degustada.