30 d’agost, 2008

Punt 6 (Q&P)

le escribo esta misiva

pensando en los pobres

desgraciados que como yo

mejor busco otra expresión

qué tal desafortunados

no pueden entrar

en según qué lugar

a horas intempestivas

o no según se mire

sin que previamente

haya ninguna muestra

de mal comportamiento

o sucedáneo y sigo

de hecho no entiendo

y dudo que el que

en su momento

me privó de mi libertad

lo comprenda

como hoy en día

puedan ocurrir cosas

semejantes realmente

hay que ser un hijo

de la gran puta

mejor eso lo borro

que hay oídos finos

pieles sensibles

huevos diminutos

y amablemente apretados

hay que no sé

mejor cambio mi estratagema

es una pérdida inestimable

de tiempo dinero y gente

el llevar esta absurda

situación a tal extremo

a veces acortaría

unos centímetros

la poca dignidad que

les cuelga entre sus piernas

con el propósito

de indicarles qué

camino es mejor seguir

ay no eso hay que variarlo

si se pretende sacar

algún provecho económico

es preferible buscar

un trabajo digno

de las posibilidades

mentales y/o físicas

vamos mal vamos mal

si una mujer está enferma

mejor cuidarla en casa

y no sacarla de paseo

por la playa por el campo

o por los juzgados

cuida a tu prójimo

eso me suena a copiado

ya me he perdido

a quién iba dirigida

la puta misiva

mejor lo dejo

para mañana

ya he perdido

demasiado tiempo

estúpidamente

atentamente

uno de los tantos

marginados

temporales

28 d’agost, 2008

Niño cansado

El niño del futuro

es un niño cansado.


Le cuesta subir las cuestas,

ir en bici,

caer de los árboles.


No corre tras su perro,

apenas habla,

apenas anda.


Se encierra en su habitación,

se sienta frente al ordenador

y allí pasa sus horas.


El niño del futuro

es un niño cansado.

26 d’agost, 2008

El mejor champú del mundo

Se levantó con una resaca espantosa.

El día anterior había llegado a Madrid

para ver a un antiguo amigo suyo

y habían salido de copas.

Su amigo aún dormía

en la habitación contigua.


Se metió en la ducha, a ciegas escogió un champú

de los que había por ahí encima

y empezó a frotarse el cabello

creando cierta espuma maloliente.


Se aclaró el cabello y alcanzó el campú:

Desparasitario para perros.


De hecho tenía motivos

para desparasitarse de toda la multitud

de la noche anterior.


A fin y a cuentas

él no era tan distinto

a un perro.

23 d’agost, 2008

Veo veo a un Teo ateo

Veo una multitud sin rostro.

Veo caminantes con muletas.

Veo un autobús lleno de basura.

Veo pasajeros en su tierra natal.

Veo a un Teo ateo en carne viva.

Veo una manifestación pro crisis.

Veo un tebeo, leo una película,

hipnotizo una gallina.

Créeme Dios, veo a tu hijo,

de hecho, me follo a tu hijo.

Veo sin que me preguntes qué ves.

Veo mirones masturbándose

a espaldas de un playa nudista

llena de celebridades difuntas.

Veo a mí abuelo.

Veo una ave picando el anzuelo.


En cuanto a mí,

nunca me veo.

21 d’agost, 2008

Tap en un embut

Descarrega, emula, verbeja,

sigues tap en un embut.


Escorre’t a dins o a fora,

tant se val mentre afecti a la mula.


Mulla’t, eixuga’t, neteja’t,

el semen i els verbs

son una mateixa cosa.


I sobretot repeteix,

sigues tap, o talc o talp.

18 d’agost, 2008

Bye Waits!


Després de veure el mestre Waits, ara farà poc més d'un mes, i haver paït l'experiència d'un seu directe només queda el comiat. Em limito a callar i a escoltar un dels seus millors temes, bell i patètic, que ja podria ben bé ser la seva despedida particular a aquesta tragedia de món.


No one knows I'm gone

Hell above and heaven below
all the trees are gone
the rain makes such a lovely sound
to those who are six feet underground
the leaves will bury every year
and no one knows I'm gone

Live me golden tell me dark
hide from Graveyard John
but the moon is full here every night
and I can bathe here in his light
the leaves will bury every year
and no one knows I'm gone

17 d’agost, 2008

Incendios

Por la noche la sirena del coche de bomberos

le despierta justo cuando más sueña.

A lo lejos, más allá de las colinas,

se distingue entre la oscuridad la bruma de humo

que se ahoga en el cielo y ciega a la luna llena.


A la mañana siguiente enciende la tele

y escucha las noticias del día entre sorbo

y sorbo de un café cortado.

Se están quemando los bosques de medio mundo

pero a él poco le preocupa, sabe que no está

en sus manos el destino de aquellos árboles.


A mediodía, cuando los rayos de estío

encienden las cabezas vacías, cuando

los pronósticos aconsejan no salir a la calle,

él coge su toalla, su crema protectora, su paraguas y

se dirige a la playa, donde se tumbará

junto a las demás carnes y se irá dando vueltas,

cada media hora, como un cocinero en plena barbacoa.


Sabe que si en algún momento su piel arde

se sumergirá en el agua salada y aprovechará

para ver cualquier culo con bikini que levante,

una vez más, la oscilante temperatura.